¿Qué es la listeriosis?

La listeria es un género bacteriano compuesto por bastantes especias que puede causar, entro otras, la listeriosis. Esta es una infección muy grave que se produce durante el consumo de alimentos que contienen la bacteria en cuestión. Los principales productos que pueden llevarla son las carnes crudas o mal cocidas, lácteos, frutas y verduras. 

Esta enfermedad suele causar fiebre, dolores musculares o síntomas gastrointestinales, aunque los síntomas en las personas mayores o embarazadas pueden ser más graves. Uno de los principales problemas para detectar estos brotes, es que los síntomas suelen aparecer al cabo de unas 2-4 semanas, dando tiempo a que se haya propagado entre los consumidores.  

¿Por qué se producen estas cepas?

Como hemos visto, es muy importante tener los recursos necesarios para evitar la propagación de la listeria, ya que se pueden encontrar cepas esporádicas en plantas de producción alimentaria, en algunas ocasiones, son eliminadas por los procesos de desinfección y limpieza habituales. En otras ocasiones, no hay tanta suerte y estas cepas persisten en superficies durante semanas, debido a que tiene una resistencia mayor a las condiciones ambientales, este patógeno puede crecer en temperaturas entre -1ºC a 45ºC. Además, también es resistente a sistemas de refrigeración comunes, condiciones de desecación y detergente con valores de pH compatibles con la bacteria. 

Aunque parece que sea una cepa muy complicada de controlar, la mayoría suele aparecer por deficiencias en los mecanismos de control de este patógeno en la industria. Por eso, es imprescindible no escatimar recursos en operaciones de desinfección y limpieza.  

¿Cómo prevenir la listeria en la industria alimentaria?

La listeria se comporta como las otras bacterias, es decir, se puede con controlar con cierta facilidad si seguimos los pasos correctos:

Mejorar el sistema higiénico de la maquinaria, de esta forma evitaremos que se formen cepas. Estos sistemas también tienen que estar diseñados para facilitar su limpieza. 

Limpiar exhaustivamente los equipos. Se han de limpiar todas sus partes, evitar los goteos y usar productos específicos para la disgregación de la matriz. 

Se tienen que desinfectar las zonas ya limpiadas correctamente, también se debe dejar actuar al desinfectante durante su tiempo determinado, aclarar y secar muy bien el área, ya que se deben evitar las acumulaciones de agua.  

Otra posibilidad es usar sistemas de desinfección en forma de niebla (nebulización), de esta forma se llegan a sitios de acceso difícil como las zonas elevadas.

En Unidad Química tenemos un gran abanico de productos para combatir la listeria. También os ofrecemos asesoramiento para solucionar este tipo de problemas.  

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